Cómo trabaja Netflix con los proveedores de servicios de Internet de todo el mundo para ofrecer la mejor experiencia visual

Mañana lanzaremos la 2.ª temporada de Marvel - Daredevil en 190 países simultáneamente. Los suscriptores de Netflix de todas partes del planeta podrán ver inmediatamente la serie en streaming en cualquier dispositivo conectado a Internet. Aunque la verán millones de personas de todo el mundo a la vez, el tráfico en Internet apenas aumentará, gracias a una decisión que tomamos en el año 2011: construir nuestra propia red de entrega de contenidos o CDN (siglas del nombre en inglés: "content delivery network").

Desde el pasado enero, cuando el servicio se hizo global, hemos reflexionado mucho sobre cómo ofrecer la mejor experiencia visual de Netflix a 190 países a la vez. Y lo hemos conseguido con Netflix Open Connect, nuestra red CDN de distribución global. En este mapa de nuestra red, puede apreciarse cómo ha progresado en los cinco últimos años.

Ubicaciones de los proveedores de servicios de Internet Punto de intercambio de Internet (el tamaño de los círculos refleja el volumen)

Por Netflix Open Connect circula el 100 % de nuestro tráfico de vídeo, que ahora supera las 125 millones de horas de visualización al día. Esto supone decenas de terabits por segundo de picos de tráfico simultáneos, lo que hace que Netflix Open Connect sea una de las redes de mayor volumen del mundo.

Casi el 90 % de nuestro tráfico llega a los suscriptores por conexiones directas entre Open Connect y los proveedores de servicios residenciales que usan para acceder a Internet. La mayoría de estas conexiones tienen lugar en el punto regional de interconexión más próximo al suscriptor. Como las conexiones con la red Netflix Open Connect siempre son gratuitas y nuestro tráfico está muy localizado, hay miles de proveedores de servicios de Internet de todo el mundo encantados de participar en el programa.

También damos a los proveedores de servicios de Internet los dispositivos Open Connect (conocidos como "OCA": "Open Connect Appliances") que utilizamos en nuestras ubicaciones de interconexión de Internet. Cuando se instalan estos dispositivos en el centro de datos de un proveedor, casi todos los contenidos de Netflix se distribuyen a partir de los OCA y no directamente de Internet. Muchos proveedores aprovechan esta opción, además de la interconexión a redes locales, porque disminuye sus requisitos de tráfico por Internet, pues Netflix deja de ser un factor significativo en su capacidad. Esto comporta una doble ventaja: reduce el coste operativo del proveedor y garantiza la mejor experiencia posible a los suscriptores de Netflix.

Ahora tenemos dispositivos Open Connect en cerca de 1.000 ubicaciones repartidas por todo el mundo. Tanto en grandes ciudades como Nueva York, París, Londres, Hong Kong o Tokio, como en sitios más remotos (desde Groenlandia y la ciudad noruega de Tromsø, nuestros puntos más septentrionales, hasta la ciudad chilena de Puerto Montt y Hobart, en Tasmania, nuestras ubicaciones más al sur). Los proveedores han instalado nuestros OCA incluso en Macapá y en Manaus, en plena selva amazónica, en todos los continentes (excepto la Antártida) y en muchas islas (Jamaica, Malta, Guam y Okinawa, entre otras). Esto significa que la mayoría de nuestros suscriptores reciben los bits de audio y de vídeo de Netflix de un servidor que está en la red de su proveedor (o directamente conectado a ella) en su región.

Según vaya creciendo nuestro servicio en todas las ubicaciones globales a las que lleguemos, también aumentará la presencia de Netflix Open Connect, pues los proveedores aprovecharán la reducción de costes que les supone el participar en nuestro programa Netflix Open Connect. Esto implicará, a su vez, la mejora constante de la calidad de Netflix en lugares como la India, Oriente Medio, África y Asia.

¿Cómo funciona Open Connect?

Recientemente, explicamos en una entrada del blog que Netflix usa la "nube" de AWS (Amazon Web Services) para todo lo que necesita en cuanto a informática escalable y espacio de almacenamiento. Prácticamente todo lo que ocurre antes de que pulses el botón de reproducción pasa en AWS: la lógica de la interfaz de la aplicación, el descubrimiento de contenidos y su selección, los algoritmos de recomendación, la transcodificación, etc.. Utilizamos AWS para estas funciones porque hay más empresas que necesitan soluciones informáticas de ese tipo, y así podemos aprovechar la facilidad de uso y la oferta cada vez mayor del mercado de la "nube".

Todo lo que pasa después de pulsar el botón de reproducción es exclusivo de Netflix, y el hecho de que cada vez necesitemos una escala mayor en este campo nos ha brindado la oportunidad de aumentar la eficiencia de la entrega de nuestros contenidos y de Internet en general.

Para entender en qué consiste todo esto, vamos a ver cómo nació Open Connect y cómo funciona:

Netflix Open Connect se desarrolló en 2011 (y se presentó en 2012) para responder al aumento constante en la escala del streaming de Netflix. Desde el lanzamiento del servicio de streaming en 2007, Netflix no había dejado de aumentar su tráfico por Internet en todos los mercados en los que operaba. Aunque las redes de entrega de contenidos de terceras partes cumplían muy bien con la entrega de contenidos de Netflix (y contenidos de otros tipos por Internet), vimos que podíamos ser mucho más eficientes si nos fijábamos en cómo usan Netflix nuestros suscriptores. Aunque el número y el tamaño de los archivos que conforman nuestra biblioteca de contenidos son abrumadores, podíamos usar modelos sofisticados de popularidad para garantizar que el archivo correcto estuviera en el servidor correcto y a la hora correcta. Estos algoritmos avanzados tienen algunos enfoques en común, a veces incluso datos, con nuestros sistemas de recomendación de contenidos, que son líderes del sector.

Como adelantábamos más arriba, el poder colocar previamente los contenidos de esta forma nos permite evitar un uso intensivo del "esqueleto" de Internet. Vamos a ver qué ocurre en el continente australiano, por ejemplo. Todo el acceso a contenidos de Internet que no se originan en Australia pasa por muchos cables submarinos. En vez de usar esa cara infraestructura submarina para el tráfico de Netflix, copiamos cada archivo de nuestro repositorio de transcodificación de Estados Unidos una vez y lo pegamos en los puntos de almacenamiento de Australia. Esto se hace en las horas valle, cuando no competimos con otros tipos de tráfico en Internet. Cuando todos los archivos están en el continente, se replican en montones de servidores Open Connect de las redes de los proveedores de servicios de Internet.

Más allá del concepto básico de colocación previa de contenidos, también pudimos concentrarnos en la creación de una combinación muy eficiente de hardware y software para nuestros dispositivos Open Connect (los "OCA"). Gracias a esta especialización y concentración en la optimización, hemos podido mejorar exponencialmente la eficiencia de los OCA desde el comienzo del programa. En el año 2012, un servidor podía entregar 8 Gbps; en 2016, llega a los 90 Gbps.

Además, los dispositivos Open Connect se han ido haciendo cada vez más pequeños y más eficientes en cuanto al consumo energético. Esto significa que cada serie de televisión o película que ve un suscriptor de Netflix consume menos energía para alimentar y enfriar un servidor que ocupa menos espacio. De hecho, todo nuestro servicio de entrega de contenidos deja una huella de carbono igual a cero, como señalamos recientemente en este blog.

Avances

Este año hemos expandido nuestro servicio a todos los rincones del mundo, con la excepción de China. Estamos muy ilusionados con el papel que puede desempeñar Netflix Open Connect para entretener a gente de todo el planeta. ¡Y parece que la aventura no ha hecho más que empezar!

-Ken

Ken Florance es el vicepresidente de Entrega de contenidos de Netflix

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